San Salvador: Lago Ilopango

27 Mar 2017

 

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Whilst in San Salvador, acting on a tip from EC Tours, we decided to take a break and head off to the nearby Lago Ilopango (Lake Ilopango).

 

Lago Ilopango is roughly 13km away from San Salvador and at 8km by 11km is about the same size as San Salvador and its closest suburbs. An enormous volcanic crater lake, Lago Ilopango offers a scenic getaway for many residents of the capital and is easily accessible via bus service from San Salvador. The direct bus service number 15, one of the many in the nearly incomprehensible bus network of the capital, passes by the historic centre of San Salvador, runs direct to the official tourism park at Lago Ilopango and costs $0.25 (called a cora - from the US word quarter). It is worth knowing that the bus system does pass through Soyapango, a notorious 'satellite city' of San Salvador known for its gang populations and activity. However as a tourist, provided you remain on the bus and do not exit onto the streets of Soyapango then there is very little chance of anything awry occurring.

 

The stop for the park, Turicentro Apulo Lago Ilopango, is the very bus stop before the buses pull into a bus depot to rest between journeys, so between that and the large inviting gates, there is literally no way of missing it upon arrival. There is a small cover charge of $3 for non-Salvadorans and $1.50 for Salvadorans to enter the well-maintained and serviced area that also has a police and military presence to ensure security. The tourism park is clearly designed to be suitable for groups of all sizes and ages and includes a swimming pool for those who prefer that to swimming in the open lake. Hundreds of trees adorn the green spaces in the park providing cooling shade for those looking to escape the heat of direct sunlight, and tables, chairs and barbecues are readily available for use.

 

As you move thorough the park ever downwards towards the expansive lake, you break through the tree line and into a network of lakefront restaurants whose staff will rapidly let you know what food and drinks they have to offer and invite you in to take up a table. Pressing on further to the lake you are greeted with a paved boardwalk and lakefront shoreline of green grass and coarse sand. Beached at various points along the shore are and number of lanchas – long, narrow boats equipped with an outboard motor – whose pilots will offer their boats for tours around various points of interest on the lake, and their nature and wildlife-spotting services.

 

As we were in the mood for a relaxing day under the palm fronds, we headed to the lakefront and set up camp under a tree trunk mounted with a palm frond thatch umbrella. After a short while, and being rudely interrupted by the rumbling of our stomachs, we headed back towards the restaurants, whereupon we were soon greeted by an older gentleman wanting to have a chat about what we were up to in El Salvador. As it turned out, despite his thick American accent he himself was on holiday in his native El Salvador having moved to the United States many years earlier.

 

For those looking for food and ice-cold drinks, the wide selection of restaurants was recommended by the aforementioned gentleman to all be much of a muchness, but that they were all good and served fresh fish straight from Lago Ilopango. Our own experience was exactly as promised: fresh and delicious fish, rice, salad and tortillas, and left us ready to head straight back to the lakefront to take more advantage of the glorious sun and cooling breeze.

 

The last bus to San Salvador leaves shortly after the park closes at 4pm, so early arrival to the park is a must if you want to make the most of the day, and the bus heads along almost exactly the same route back so you can spot your hop-off point – not necessarily always the case with the buses in San Salvador!

 

The park is not our normal cup of tea and definitely fills the somewhat unadventurous quick-getaway-from-the-city niche for San Salvador. That being said, it is clean, safe and well equipped for a few hours of relaxation a short distance from the capital city. It is certainly not a walk on the wild side, but plays its role well and provides a comfortable and scenic space to spend some downtime in the sun.

 

 

 

San Salvador: Lago Ilopango

 

Mientras estuvimos en San Salvador, gracias a una pista de EC Tours, decidimos tomar un descanso de la ciudad por una jornada, y fuimos al cercano lago Ilopango. Lago Ilopango está a aproximadamente 13km de San Salvador, y a 8km por 11km, es más o menos el mismo tamaño de San Salvador y sus barrios periféricos más cercanos. Un lago de cráter grandísimo, lago Ilopango ofrece una escapadita pintoresca para lxs habitantes de la capital, y es fácilmente accesible por el servicio de bus de San Salvador. La ruta 15, una de muchas en la red casi incomprensible de la capital, pasa por el centro histórico de San Salvador, va directamente al parque turístico del lago Ilopango, y cuesta una cora. Cabe mencionar que la ruta 15 pasa por Soyapango, una 'ciudad satélite' conocida por la actividad pandillera. Sin embargo, como turista, a condición de que te quedes en el bus y no salgas por las calles de Soyapango, hay muy pocas posibilidades de que ocurra algo mal.

 

La parada para el parque, el Turicentro Apulo Lago Ilopango, es la parada antes de que los buses paren a la terminal para descansar entre viajes, entonces entre eso y las grandes puertas acogedoras, no hay forma de perderlo cuando llegues. La entrada no cuesta mucho - $3 por extranjerxs y $1.50 por salvadoreñxs para entrar a la área bien mantenida, que también cuenta con presencia policial y militar para garantizar la seguridad. El parque turístico es diseñado para ser apropiado para grupos de todos tamaños y de todas edades, e incluye una piscina para aquellxs que prefieren eso a bañarse en el lago. Cientos de arboles adornan los espacios verdes en el parque, ofreciendo sombra fresquita para lxs que quieren huir del calor de la luz del sol, y hay mesas, sillas y parillas disponibles para utilizar.

 

Mientras caminas por el parque hacia abajo, al lago extenso, te abres camino por la línea de arboles y llegas a un grupo de restaurantes de cara al lago, cuyo personal pronto te avisa qué tiene a ofrecerte para comer y tomar, y te invita a ocupar una mesa. Continuando hasta el lago, estás acogido/a por una pasarela pavimentada, e hierba verde y arena de grano grueso a la orilla del lago. Amarradas a ciertos puntos por la orilla hay lanchas, cuyxs pilotos ofrecen sus barcas para recorridos a lugares de interés en el lago, además de sus servicios de observación de flora y fauna.

 

Ya que teníamos ganas de pasar una jornada relajante abajo las hojas de palmera, nos dirigimos a la cara del lago y nos plantamos abajo un tronco con una sombrilla de paja de hojas de palma. Después de un rato, bruscamente interrumpidxs por las tripas que nos rugieron, volvimos a los restaurantes, donde nos saludó un señor que quería platicar sobre lo que hacíamos en El Salvador. Resultó que a pesar de su fuerte acento estadounidense, él estaba de vacaciones en su El Salvador natal, al haber mudarse a los Estados hace muchos años atrás.

 

Por lxs que buscan comida y bebidas bien heladas, el dicho señor nos dijo que, de la selección amplia de restaurantes, todos eran más o menos igual, pero que todos eran buenos y servían pescado fresco, directo del lago. Nuestra experiencia era exactamente como nos prometió: pescado fresco y delicioso, arroz, ensalada y tortillas, y nos dejó listxs para salir de nuevo a la orilla del lago para aprovechar del sol espléndido y la brisa refrescante. 

 

El último bus a San Salvador sale un poco después de que cierre el parque a las 4, entonces es recomendable llegar temprano si quieres aprovechar al máximo la jornada. El bus pasa por casi exactamente la misma ruta al retorno, entonces puedes localizar su parada - !no es siempre el caso con los buses en San Salvador!

 

El parque no es necesariamente de nuestro gusto típico, y decididamente satisface el nicho de 'una escapadita rápida de la ciudad' poco aventurada para San Salvador. Dicho eso, está limpio, seguro y bien equipado para unas horas de relajación a poca distancia de la ciudad. Definitivamente no es 'una paseo por el lado salvaje', pero juega bien su papel, y ofrece un espacio cómodo y bonito para descansar en el sol.

 

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© 2017 by WINTA Project

Photographs by Tom Sheppard

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